Hotel Puerta de la Luna ****

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Cuando el alojamiento es parte de la experiencia

viernes, 18 de abril de 2014

Catedral de la Natividad de Nuestra Señora



File:Baeza 02.jpgYa en el año 656, durante el reinado del rey visigodo Wamba, pasó a Baeza la sede episcopal que se hallaba con anterioridad en Cástulo. En el 675 se menciona en documentos la sede episcopal de Biatia con su obispo Rogato, signatario del XI concilio de Toledo. Incluso permaneció como sede episcopal durante la ocupación musulmana, encontrándose con ella el rey Alfonso VIII tras la primera conquista de los cristianos en 1147. Por todo esto, tras la conquista definitiva de la ciudad, el rey Fernando III restaura en ella la silla del obispo en la persona de Fray Domingo, pariente de D. López Díaz de Haro, señor de Vizcaya que quedó encargado de la defensa de la ciudad.

Tras la toma de Jaén, pasa el rey la sede del obispo a ésta, pero dejando por su historia en Baeza la tercera parte del cabildo catedralicio, siendo así durante siete siglos.

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Se utilizó como templo en un principio la antigua mezquita aljama, que ya en 1147 había servido de iglesia cristiana tras la conquista de Alfonso VIII bajo la advocación de San Isidoro. Tras la definitiva toma por los castellanos en 1227, se dedicó a la Natividad de Nuestra Señora.
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En 1529 se planteó levantar una nueva catedral en estilo gótico, pero quedó prácticamente derruida en 1567 quedando solo los dos primeros tramos de la cabecera, que aún tienen sus bóvedas nervadas.

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File:Baeza - Catedral, interior 23.jpgEs entonces cuando se hace cargo de la obra Andrés de Vandelvira, imponiendo
File:Baeza - Catedral, interior 10.jpgFile:Baeza - Catedral, interior 28.jpgel estilo renacentista, marcando un camino que sus sucesores no se atrevieron a dejar.



Destaca entre éstos el jesuita Juan Bauitsta Villalpando, matemático, filósofo, amigo y discípulo de Juan de Herrera. A este jesuita se deben la puerta principal de la Catedral, la Capilla Mayor y la cripta.
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Casas Consistoriales Altas


 En el solar que ocupa, tuvo casa D.Gil Bayle y Cabrera, caballero principal de Baeza y señor de las cuevas de Espelunca, del que más adelante narraré su leyenda. 
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Sobre las ruinas de esta casa que fue donada al Concejo de Baeza, se construyó este edificio por orden del corregidor D. Álvaro de Lugo, entre los años 1511 y 1526,  siendo a partir de entonces su sede.

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Unos contrafuertes en forma de columnas, uno sujetado por cabezas de reyes de diferentes razas, sujetan los muros. En su fachada destacan diferentes escudos. Además del escudo de Baeza, enmarcado por cornisas de piedra, figura el escudo de Juana I de Castilla, (Juana la Loca), flanqueado por los escudos de su esposo, Felipe I de Habsburgo, (Felipe el Hermoso), reyes que visitaron varias veces la ciudad.


En el extremo del edificio, que asemeja a una torre por la diferencia de altura con el resto, aparece duplicado el escudo del emperador Carlos V.

Del anteriormente citado D.Gil Bayle y Cabrera, se cuenta la siguiente leyenda.
Hombre de gran poder y riqueza, sus posesiones abarcaban las tierras que se encontraban entre los ríos Guadalquivir y Guadalimar. Según se cuenta, hombre de gran arrogancia, colocó un letrero a la entrada de sus posesiones en el que se leía: "De río a río todo es mío. Esta tierra es de Gil Bayle, que no morirá de sed ni de habre." Un día, durante una cacería atropelló con el caballo a una pobre mujer, sin pararse a socorrerla. La mujer, antes de morir, lo maldijo deseándole que muriera precisamente de lo que presumía. Corriendo tras un venado, cayó en una sima sin que nadie se apercibiera. Olvidado y desesperado, murió de sed y de hambre. Aunque con alguna modificación fonética, hoy día se conoce aquella zona por su nombre, llamándose así también uno de los mayores pantanos de Andalucía, Giribaile.










Fuente de Santa María



Era la Baeza del siglo XVI  una ciudad industriosa, con una población estimada de 19.000 habitantes, número al que aumentó en poco tiempo desde los 4.500 que tenía apenas un siglo antes. Ante la necesidad acuciante en tan populosa ciudad, se encargó al arquitecto Ginés Martínez de Aranda la traida de aguas, cosa que consiguió en 1564, antes de desplazarse a Santiago de Compostela para diseñar la famosa escalinata de la Plaza del Obradoiro.
El agua llega a las diferentes fuentes de la ciudad a través de minas escavadas en el subsuelo de Baeza, cosa que queda reflejada en algún nombre de callejero, como la calle Mina. Es de admirar la destreza de estos fontaneros que lograron salvar tamaño desnivel, ya que nos encontramos en una de las zonas más altas de la ciudad.
Se construyó a manera de arco triunfal. Ocho cariátides sobre columnas  representan las Virtudes, de las que, debido a que el paso del tiempo las ha mutilado, solo se conocen la Fortaleza y la Templanza por sus atributos, una columna y una copa. Unos grandes óvalos informan de quiénes y cuando la construyeron: "Esta obra mandaron hacer  los muy ilustres señores de Baeza, siendo corregidor el muy ilustre señor el Licenciado Manrique de Cabrera”, y en la otra: “Fue el Maestro de traer y sacar el agua y hacer las Fuentes, Ginés Martínez, natural de Baeza. Acabóse en el año 1564, reinando el muy poderoso rey D.Felipe II”.
No faltan los escudos heráldicos, un gran escudo de Felipe II y los de la ciudad en los laterales de la fuente.

En su sencillez de viejo olivo, y quizás por ello, esta fuente no es solo un hermoso y valioso monumento para los baezanos, sobrios hidalgos; ha pasado a ser símbolo de la ciudad, como podría ser la Giralda para los sevillanos o la Cibeles para los madrileños, y así la encontrarán en los escaparates de los comercios o en los salones de las casas de los baezanos allá donde se encuentren.

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Palacio de Jabalquinto

Este palacio perteció a una de las más importantes familias del siglo XV, los Benavides, señores de la villa de Jabalquinto. No es casualidad que se halle en la plaza de Santa Cruz, ya que en aquella época, ésta que era calle Real, junto a la plaza de Santa María fue la zona más importante de la ciudad.

Perteneció a la familia hasta 1720, en que cedieron el edificio a la Congregación Filipense del Oratorio para su utilización como seminario hasta fechas muy recientes. Tras un tiempo de abandono, lo ocupa actualmente la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.

De su fachada, que mandó levantar su primer señor D. Juan Alonso de Benavides, no se conoce con certeza el autor, aunque se le atribuye o bien a Enrique Egas, arquitecto del Hospital de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela, o bien a Juan Guás, autor del Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo.
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File:Baeza - Palacio Jabalquinto 05.jpgTrabajada en estilo gótico isabelino a la manera de retablo de tres cuerpos, a sus lados dos balcones sobre columnas hacen las veces de torres, como muestra del poder y nobleza de la familia. Construido con motivo de una boda, esconde multitud de detalles eróticos, como las figuras desnudas de la puerta o los mocárabes con los que se adornan los balcones, que según los baezanos tienen sexo, uno macho y el otro hembra. No extraña que cuando la familia cedió el palacio para seminario, pusieron como condición que no se tocara nada de la fachada, por miedo de que a los nuevos ocupantes no les gustasen estos detalles.
No obstante, otros adornos son más acordes a la religiosidad de la época, clavos que insinúan la cruz de San Andrés y flores de cardos que formando cruces simbolizan la Pasión.

File:Baeza - Palacio Jabalquinto 06.jpgAbre a la plaza la entrada con un arco conopial circundado por las catorce figurillas desnudas y cuatro ventanas geminadas con adornos similares a los de la puerta. Sobre éstas, ocho escudos, cuatro de D.Juan Alonso de Benavides y Manrique, segundo señor de Jabalquinto y nieto del poeta, Benaviedes, Biedma, Manrique y Mendoza, y Rojas; y otros cuatro de su esposa Dña. Beatriz de Valencia y Bracamonte, Valencia, Bracamonte, Acuña y Mendoza.

File:Baeza - Palacio Jabalquinto 04.jpgEn el siglo XVII se levantó la galería con arcos de medio punto sobre columnas toscanas. En las enjutas vuelve a aparecer los cuatro escudos de la familia. 

File:Baeza - Palacio Jabalquinto 01.JPGEs a tener en cuenta el desnivel de la calle que se tuvo que salvar, marcado por el zócalo del edificio.

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File:Baeza - Palacio Jabalquinto 11.jpgTambién aquí es el patio el que articula el edificio. Construido en estilo manierista, entre 1599 y 1600, según muestra una inscripción en la base de las claves de dos arcos.  De planta cuadrada, cada lado tiene 17 metros. La doble galería de arcos de medio punto se apoya sobre columnas de mármol con capiteles corintios. En las enjutas de los arcos aparecen los escudos nobiliarios de los dueños de la casa y ángeles niños en las esquinas.

File:Baeza - Palacio Jabalquinto 15.jpgAl fondo destaca la barroca escalera monumental construida entre los siglos XVII y XVIII. Se pasa a ella por un triple arco a modo de arco de triunfo, con los escudos coronados de los Bazán en las enjutas, modelo que se repite en la planta noble.
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File:Baeza - Palacio Jabalquinto 12.jpgFile:Baeza - Palacio Jabalquinto 27.jpgUn amplio pasamanos se apoya sobre balaustres labrados en piedra. Sobre ellos, en unos entrepaños triangulares figuran sobre un fondo de acantos y frutos,  dos relieves de leones símbolos de los Benavides. Sobre uno ellos dos corazones enmarcados con una daga, atributo de la Virgen, y sobre el de enfrente, una corona de espinas y una cruz, como atributo de Jesucristo.


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Iglesia de Santa Cruz




Tras la conquista de Baeza por San Fernando en 1226, los cristianos comenzaron a construir gran número de iglesias que serían las primeras colaciones o parroquias de la ciudad. Se organizaron alrededor de los arrabales o sobre antiguas mezquitas, Santa Cruz, San Miguel, San Pedro, San Juan, San Vicente y San Gil. 
Construidas por maestros de las zonas de Segovia o Soria, no había otra ciudad en Andalucía con tal número de iglesias románicas.

Ésta de Santa Cruz fue una de las primeras de la ciudad y una de las principales parroquias intramuros, posiblemente levantada sobre una mezquita. Buen número de importantes y nobles familias buscaron su cercanía, encontrándose en los alrededores sus palacios, Ponce de Leon, Ayla, Benavides, Dávilas...
NAVE HACIA LA CABECERA
VISTA SURESTE. MONTAJE FOTOGRÁFICOSencilla en su hechura, se cubría con armadura mudéjar de madera, y la capilla mayor y ábsides con bóvedas de sillería. Sus portadas de varias cimbras abren en muros de aparejo irregular, y en su ábside se hallan  de ventanas abocinadas de sillería.

PORTADA SUR DESDE EL ESTECABECERA DEL TEMPLOLa fachada principal da a la plaza de Santa Cruz.  Sobre la portada se encuentra un óculo abocinado y con adornos de punta de diamante que data del siglo XIII. Tras una intensa restauración en 1955, fue trasladada aquí esta portada que pertenecía al desaparecido templo de San Juan Bautista. También se descubrieron entonces las pinturas del siglo XV que adornan sus muros.


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